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    La Balanza de Las Almas Sensibles

    Yayınevi : Okuyan Us Yayın
    Yazar : Cem Mumcu
    ISBN :9786059318846
    Sayfa Sayısı :146
    Baskı Sayısı :1
    Ebatlar :12.5x20 cm
    Basım Yılı :2020
    275,00 ₺
    220,00 ₺
    Tahmini Kargoya Veriliş Zamanı: 2-4 iş günü içerisinde tedarik edilip kargoya verilecektir.

    Cem Mumcu’nun Binbir İnsan Masalları serisine ait öykü kitabı Hassas Ruhlar Terazisi şimdi “La Balanza de Las Almas Sensibles” ismiyle İspanyolcada…

    Basta con que lo desees, en ese instante seré tuyo, con que tú lo quieras, en ese momento seré todo tuyo. Aún cuando veas que este pudiera ser ahora mi último suspiro, y hasta mi última exhalación, estaré contigo.

    No podría marcharme ni teniendo abiertas las puertas, ni tú teniendo el camino libre, ni cuando nosotros estuviéramos a punto de volar, ni siquiera entonces, podría irme.

    El pecado no era ni la serpiente ni el ángel caído ni la manzana. Era el interés. El pecado era el día de después. Era el día de la bestia: el futuro era el pecado. A la hora de rendir cuentas no habrá misericordia. A la hora de dar explicaciones saldrá todo de la misma cuenta. Sabes que el diablo vive a tu lado. Tal como tú. Si muerdo de tu manzana, dejaré preñado al diablo. Parirás a Caín. Parirás a la ambición y a la envidia, que son también los hijos del futuro…

    Cuando no lloras por el presente, tus lágrimas empañarán el futuro. Dentro de tus óvulos están las semillas del porvenir. Y estas son las semillas que, habiendo asesinado a Abel, no supieron -pasados los cuarenta días de su muerte- dónde crecer.

    Él, Caín, aprendió incluso de un cuervo la necesidad de enterrar a los cadáveres. Y tú, buscando un amor eterno…un amor, que nunca lo será.

    Cem Mumcu’nun Binbir İnsan Masalları serisine ait öykü kitabı Hassas Ruhlar Terazisi şimdi “La Balanza de Las Almas Sensibles” ismiyle İspanyolcada…

    Basta con que lo desees, en ese instante seré tuyo, con que tú lo quieras, en ese momento seré todo tuyo. Aún cuando veas que este pudiera ser ahora mi último suspiro, y hasta mi última exhalación, estaré contigo.

    No podría marcharme ni teniendo abiertas las puertas, ni tú teniendo el camino libre, ni cuando nosotros estuviéramos a punto de volar, ni siquiera entonces, podría irme.

    El pecado no era ni la serpiente ni el ángel caído ni la manzana. Era el interés. El pecado era el día de después. Era el día de la bestia: el futuro era el pecado. A la hora de rendir cuentas no habrá misericordia. A la hora de dar explicaciones saldrá todo de la misma cuenta. Sabes que el diablo vive a tu lado. Tal como tú. Si muerdo de tu manzana, dejaré preñado al diablo. Parirás a Caín. Parirás a la ambición y a la envidia, que son también los hijos del futuro…

    Cuando no lloras por el presente, tus lágrimas empañarán el futuro. Dentro de tus óvulos están las semillas del porvenir. Y estas son las semillas que, habiendo asesinado a Abel, no supieron -pasados los cuarenta días de su muerte- dónde crecer.

    Él, Caín, aprendió incluso de un cuervo la necesidad de enterrar a los cadáveres. Y tú, buscando un amor eterno…un amor, que nunca lo será.

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